En 2013, la Laughing Gull Foundation redactó su primera Política de Inversión, basada en nuestros valores fundamentales. Nuestro objetivo es alinear no solo nuestras subvenciones, sino también nuestras inversiones con nuestra misión. Por lo tanto, excluimos a las empresas que se benefician de los combustibles fósiles y buscamos inversiones de impacto proactivas que impulsen el futuro de las energías renovables. En 2015, LGF se adhirió a la campaña DivestInvest, uniéndose a otras fundaciones, universidades, sistemas de salud, fondos de pensiones y dotaciones religiosas que están desinvirtiendo en combustibles fósiles e invirtiendo en energías limpias. Con esta campaña pretendemos tener un impacto colectivo mayor que el que cualquiera de nuestras instituciones podría tener por sí sola.

